La economía ucraniana se torna cada día más debilitada ante la obstinada posición del gobierno de Piotr Poroshenko de aliarse con más fuerza a Occidente; alejarse de Rusia, su tradicional socio comercial y continuar las hostilidades con las repúblicas de Donestk y Lugansk.
El Servicio Estatal de Estadísticas informó que la economía se contrajo 17,6 % en el primer trimestre de 2015, comparado con el mismo período de 2014, mientras la inflación durante el presente año llegará por lo menos al 30 %.
Pese a una disminución del conflicto en el Donbass, las autoridades de Kiev optaron por la militarización de la sociedad y han violado continuamente la tregua pactada con los independentistas del este ucraniano, donde se encuentra la mayor parte de la industria y minas de carbón.
El reforzamiento militar le ha costado a Kiev millonarias erogaciones presupuestarias, al incrementar el tamaño de las Fuerzas Armadas de 130 000 a 232 000 efectivos, mientras los gastos militares aumentarán de 1 300 millones de dólares en 2014 a 2 100 millones en 2015.



